
“Despresurizar” la frontera. Esa es la clave del nuevo acuerdo al que llegaron los Gobiernos de Estados Unidos y México en un nuevo intento por buscar soluciones a la crisis de migrantes que buscan llegar a la frontera entre los dos países que tienen a los Gobiernos de ambos países bajo presión y que ha creado una crisis humanitaria sin precedentes en la región.
Los Gobiernos de Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo para deportar a inmigrantes indocumentados de sus ciudades fronterizas a sus países de origen y tomar varias medidas para disuadirlos como parte de un nuevo esfuerzo para combatir el reciente aumento en los cruces irregulares en la frontera sur de México.
El acuerdo se da luego de un aumento de cruces de inmigrantes indocumentados en la frontera sur de Estados Unidos, que en las últimas semanas llegaron otra vez a cifras de antes de la expiración del Título 42, con 8.000 detenciones fronterizas en un día, la semana pasada. Las cifras de detenciones diarias habían bajado drásticamente a 3.500 por día después del fin del Título 42.
Entre el 1 de enero y el 22 de septiembre de 2023, agentes federales de migración han “rescatado” —el eufemismo para detenciones usado por el Gobierno de México— a poco más de 1,4 millones de migrantes y de esos, unos 788.000 fueron retornados vía terrestre y aérea, dijo el Instituto Nacional de Migración, en un comunicado, este viernes.
Pero debido a la migración masiva en curso en todo el hemisferio occidental, nuevamente se han registrado aumentos de cruces, por lo que los Gobiernos de EE.UU. y México llegaron a un acuerdo para despresurizar las ciudades del norte de México que limitan con El Paso, Eagle Pass, en Texas y San Diego, en California, poniendo en marcha un plan de deportación de migrantes que los devolvería a sus países de origen, además de poner en marcha una serie de acciones para evitar que se utilice el sistema ferroviario para llegar a la frontera con Estados Unidos.
FUENTE: CNN














