
El presidente se dirige al país desde el Estado de Campeche, con un recorrido de supervisión a baja velocidad en el Tren Maya y la inauguración de un espacio arqueológico
Andrés Manuel López Obrador pronuncia su quinto informe de Gobierno este viernes desde el Estado de Campeche. Es una obligación constitucional que constituye un ejercicio de rendición de cuentas e informe a la nación sobre los avances de la administración en rubros como el combate a la corrupción, los resultados de la política social y el panorama económico actual.
Se trata del último informe que rendirá el mandatario mexicano antes de las elecciones presidenciales de 2024, donde se decidirá quién lo sucederá. Al finalizar, López Obrador y distintos miembros de su Gabinete, así como autoridades locales y periodistas, abordarán el Tren Maya en la estación local con destino a Teya, en Mérida, Yucatán.
Se posiciona contra el Poder Judicial
La pelea con el Poder Judicial que ha presidido el mandato del presidente este sexenio ha salido a relucir esta mañana en el informe de gobierno. López Obrador no solo ha recordado sus políticas implantadas sino lo que todavía tiene esperanzas de dejar como legado. El presidente ha recordado que quiere presentar una iniciativa de reforma de la Constitución para que los jueces y magistrados sean elegidos por el pueblo. “Una limpieza del Poder Judicial de complicidades, conflictos de interés, convivencias inconfesables, corrupción y derroche de recursos. Es indispensable y urgente”.
El presidente ha visto atoradas en estos años algunas de sus grandes medidas y cada varapalo que recibe de la Suprema Corte se recibe en Palacio Nacional con un discurso recurrente, la sujeción de los jueces ” a la élite del poder económico y político de México. Los operadores de la justicia no deben operar bajo la consigna de beneficiar a grupos o facciones políticas, económicas o hasta bajo consigna de intereses delictivos”. Para reformar la Constitución, su partido deberá obtener en las elecciones de junio una mayoría calificada de dos tercios. Para entonces, a López Obrador le quedarán apenas unos meses al frente del poder.
Defiende su ‘Humanismo Mexicano’
El mandatario ha hecho una defensa de su filosofía, que ha denominado “Humanismo Mexicano”, en el que los pobres tienen centralidad. “Es falso que, si les va bien a los de arriba, necesariamente les irá bien a los de abajo. Nuestro modelo o proyecto alternativo se sustenta precisamente en lo opuesto, en atender primero a la base de la pirámide social, y eso es lo que está generando mejores ingresos a las familias, bienestar y la felicidad de la mayoría del pueblo de México, pero también es lo que nos está permitiendo garantizar condiciones básicas e indispensables para el fomento de la inversión nacional y extranjera, para el crecimiento económico, la creación de empleos, y lo más valioso, la gobernabilidad y mantener la paz social”, ha dicho López Obrador.
También ha afirmado que los logros de su Administración se deben fundamentalmente al combate frontal a la corrupción. “¿Cuál ha sido la clave para alcanzar estos resultados? La clave está en no permitir la corrupción, parece algo elemental, sencillo, hasta simple, pero de eso depende el progreso con justicia en nuestro país, nada había dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes, en eso fundamentalmente ha consistido el éxito del Gobierno de la transformación”, ha afirmado el presidente.













